Niños y adolescentes

Muchos de los problemas espinales presentes en la vida adulta se han ido desarrollando durante la infancia o la adolescencia.

Los niños y adolescentes sufren todo tipo de tensiones espinales al igual que los adultos y en mayor medida. Sin embargo, al ser su cuerpo más maleable, su capacidad para hacerles frente es mayor.

Muchos trastornos infantiles comunes vienen derivadas de alteraciones nerviosas. En los niños, por otra parte, es muy eficaz el cuidado quiropráctico para prevenir una gran variedad de afecciones que tienen su origen en alteraciones del sistema nervioso.

Con una columna vertebral bien cuidada se refuerza el sistema incluso a nivel inmunológico: menos resfriados, infecciones, etc. Además de corregir las posibles tensiones sobre los nervios espinales, un examen periódico de la columna mejora la respuesta del cuerpo ante agentes externos a la vez que lo prepara para una adolescencia y edad adulta con una estructura vertebral sana.